Chihuahua.- El diputado Óscar Castrejón Rivas, integrante del grupo parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, ha lanzado serias acusaciones contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván, responsabilizándola por la burla que, según él, genera el exgobernador César Duarte Jáquez hacia el pueblo de Chihuahua.
En su posicionamiento, Castrejón señaló que una de las primeras acciones de Campos fue remover al presidente de la Suprema Corte y nombrar a una presidenta afín a sus intereses, permitiendo que la impunidad prevalezca en el caso de Duarte. Además, el diputado criticó que Duarte, quien enfrenta un proceso judicial, pueda asistir a fiestas y restaurantes sin ninguna restricción, como si no tuviera cuentas pendientes con la justicia.
“La culpa de la burla que hace al pueblo chihuahuense hoy César Duarte Jáquez, con todos los privilegios que le brindaron en prisión y le siguen brindando ahora libre, es sin duda del gobierno que encabeza María Eugenia Campos Galván”, declaró el legislador morenista. Castrejón recordó que Duarte ha sido visto en lugares de alto costo, como el restaurante de su paisano de Parral, Pirrin Méndez, y acudiendo a festejos de cumpleaños de excolaboradores, acciones que son publicadas en redes sociales sin ningún pudor, como un mensaje de seguridad y protección.
Castrejón también subrayó que, aunque Duarte lleva cuatro años sin trabajar ni generar ingresos, sigue llevando una vida de lujos, lo cual es evidente desde su detención el 8 de julio de 2020 en Miami. Durante su estancia en la cárcel, Duarte recibió tratamientos médicos en los hospitales más caros de la ciudad, mientras que la mayoría de los reos son llevados a hospitales públicos.
“El exgobernador cree que con sus acciones se olvidarán los 65 millones de pesos que gastó en comprar parte del Banco Progreso, una investigación que el expresidente Peña Nieto mandó a la congeladora para darle impunidad absoluta”, señaló el congresista.
Finalmente, Óscar Castrejón afirmó que el pueblo chihuahuense no olvida los abusos de poder cometidos durante la gestión de Duarte entre 2010 y 2016, la cual calificó como un festín de corrupción. Las declaraciones de Castrejón aumentan la tensión política en el estado y reflejan un profundo descontento con la actual administración estatal, así como con el manejo del caso de César Duarte.

