Al menos tres camionetas fueron incendiadas este lunes sobre la carretera federal México-Toluca por habitantes de San Pedro Atlapulco, en el municipio de Ocoyoacac, Estado de México, quienes exigen a las autoridades frenar la tala clandestina que, aseguran, ha devastado extensas áreas boscosas de la región.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional (GN) luego de que las unidades fueran retenidas por pobladores, quienes denunciaron la presencia de al menos 30 personas presuntamente relacionadas con la extracción ilegal de madera.
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“No nos hacen caso, señores, ¿cómo nos van a hacer caso? Yo creo que de esta manera vamos a afectar a mucha gente, lo sabemos, pero no es justo que están devastando nuestros bosques”, expresó una de las manifestantes.
¿Qué es lo que está ocurriendo con la tala ilegal?
Habitantes de San Pedro Atlapulco denuncian que grupos de talamontes han operado en la zona durante los últimos tres años, provocando la pérdida de decenas de hectáreas de bosque. Aseguran que, pese a las denuncias y acciones emprendidas por la comunidad para frenar esta actividad, las autoridades no han logrado detener a los responsables.
Los pobladores señalaron que no es la primera ocasión en que se organizan para enfrentar el problema. Sin embargo, sostienen que los operativos implementados hasta ahora han sido insuficientes para contener la tala clandestina.
“Cuando los agarraron obviamente dejaron las camionetas, se fueron en otras y unos se fueron corriendo. Pero esto ya es frecuente y la comunidad ya está harta”, relató un habitante que pidió omitir su nombre.
En mayo pasado, habitantes de Ocuilan también realizaron bloqueos y protestas tras enfrentamientos entre presuntos talamontes y autoridades.
Aquellas movilizaciones derivaron en compromisos del gobierno estatal para reforzar la seguridad en la zona mediante la construcción de un cuartel y el despliegue de elementos de seguridad. Sin embargo, para comunidades como San Pedro Atlapulco, las medidas siguen sin ser suficientes frente a un problema que, aseguran, continúa avanzando sobre los bosques del Estado de México.
Con información de La Jornada.
