Hay buenas razones para sentir miedo de Andrés Manuel López Obrador, asegura en su editorial dominical el diario británico The Financial Times al señalar que el presidente mexicano está por convertirse en una figura del autoritarismo en América Latina.

«Cuando un presidente exige lealtad ciega a los funcionarios deberían sonar las alarmas. Cuando pide el voto popular para enjuiciar a sus predecesores, lanza una andanada contra el organismo electoral independiente y avergüenza públicamente a quienes lo critican, hay buenas razones para sentir miedo», dice The Financial Times.

Las palabras del diario británico hacen referencia a la constitucionalidad que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió sobre la consulta para enjuiciar a los expresidentes, así como sus ataques de Andrés Manuel contra el Instituto Nacional Electoral (INE), a los periodistas y la renuncia de altos funcionarios que no coinciden con sus ideas.

«Las instituciones que se niegan a ceder a su voluntad se vuelven su blanco; la autoridad electoral ha sido atacada por «nunca haber garantizado elecciones libres», a pesar de que certificó su aplastante victoria», indica The Financial Times.

Y sigue: «Los periodistas son acusados de estar «al servicio de los regímenes autoritarios y corruptos» que lo precedieron Los ambientalistas que critican sus proyectos de infraestructura favoritos, como el Tren Maya, son descritos como lacayos extranjeros a sueldo».

«¿Por qué el señor López Obrador es tan intolerante?», pregunta el diario británico y acusa al presidente mexicano de no dar suficientes resultados positivos a dos años de su llegada al poder.

«El crecimiento económico se detuvo en su primer año y se pronostica que la recesión de este año en México será la peor de cualquier país importante de América Latina excepto Argentina. La corrupción y el crimen siguen siendo intolerablemente altos y una respuesta errática al coronavirus ha llevado a uno de los números de muertes per cápita más altos del mundo».

Continúa: «La costumbre del presidente de retirar la aprobación de grandes proyectos ya acordados ha paralizado la inversión empresarial. Sus intervenciones en la industria energética han favorecido a los combustibles fósiles sobre las renovables y a Pemex sobre el sector privado».

información The Financial Times, lasillarota.com