Por más de 80 años, la zapatería guanajuatense Flexi ha diseñado el calzado de los mexicanos; sin embargo, su legado está en peligro debido a una ola de productos chinos y de la piratería que abundan en el mercado. Recientemente la compañía anunció el cierre de la planta en San Luis de la Paz, dejando a aproximadamente 500 personas sin trabajo.
Esta es la historia de la emblemática zapatería del bajío y cómo una serie de prácticas desleales están comprometiendo las décadas de trabajo de la familia Plasencia.
Historia de Flexi
En 1935, Don Roberto Plasencia Gutiérrez funda en la cochera de su casa ubicada en León, Guanajuato, la zapatería CESAR, que años más tarde, en 1965, tomaría el nombre que conocemos en la actualidad: Flexi.
Debido a la calidad y confort que ofrecía su calzado, el pequeño negocio que inició con seis empleados se logró posicionar rápidamente en el gusto de la población, llevándolo a crecer de manera acelerada, al grado de producir 300 pares diarios a 10 años de haber iniciado operaciones.
En la década de 1950, bajo el mando de Roberto Plascencia Saldaña, la segunda generación de la familia, la zapatería seguía mostrando señales de crecimiento y para satisfacer los altos niveles de demanda, en 1963 se introdujo el proceso de sistematización de la producción en serie, lo que permitiría incrementar su capacidad de respuesta.
En los siguientes años, el negocio iba al alza e inauguraron una Planta Central, abrieron varias tiendas en la República Mexicana, lanzaron nuevas líneas de producto y hasta inauguraron un Centro de Distribución con la capacidad de albergar 2 millones de pares de zapatos y distribuir 16 millones de manera anual.
Reconocimiento mundial para Flexi
El reconocimiento de la marca llegó a otros países como Estados Unidos, en donde en el año 2012 se inauguraron las primeras tiendas en aquel territorio. La expansión se daría hacia otras naciones como Canadá, Costa Rica, Colombia, Japón y Argentina a las que actualmente llega el calzado Flexi.
Los altos estándares de calidad de la zapatera mexicana, los hicieron acreedores en 2011 de la Certificación ISO 9001:2008.
Hasta hace unos días, Flexi contaba con tres centros de operación en su natal Guanajuato, los cuales estaban ubicados en León, San Diego y San Luis de la Paz; sin embargo, recientemente se anunció el cierre de este último debido a la crisis que enfrenta la industria.
Una lucha contra la piratería y la competencia desleal
Esta compleja etapa que enfrenta la reconocida zapatería mexicana, según palabras de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, gobernador de Guanajuato, es fruto de diversas situaciones como la pandemia o lo piratería:
Debido a que Flexi suele ser sinónimo de calidad, también han surgido en el mercado diversos proveedores que se hacen pasar por la marca original y engañan a los compradores con productos falsos.
Esto no solo ha impactado a la empresa, sino que se ha convertido en un riesgo para los mismos consumidores quienes se exponen a fraudes o a recibir calzado de baja calidad.
Para identificar las copias, la compañía sugiere prestar atención a ciertas características como un tubo de doble función, el ancho ajustable que se adapta a los distintos tipos de pie, el doble cierre, autoajuste en el empeine, plantillas con la tecnología Recovery Form, por mencionar algunas que se identifican con diferentes símbolos al interior del calzado.
Entre piratas y competencia desleal
Pero la piratería no es el único problema que enfrenta la compañía dirigida por Roberto Plascencia Torres, tercera generación de la familia, pues la competencia desleal del calzado chino los está poniendo en severos aprietos a ellos y en general a la industria.
El pasado marzo, en el marco de la inauguración de la 90 edición del Salón de la Piel y el Calzado (SAPICA), José Antonio Abugaber, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) declaró que.
Esta acumulación de situaciones llevó a que la planta de calzado Flexi en San Luis de la Paz cerrara sus puertas tras 18 años de operaciones, comprometiendo el trabajo de miles de personas pues era la tercera empresa más grande de aquel municipio.
A más de 80 años de su fundación, el legado de Flexi está en riesgo por lo que los líderes en la industria demandan un “piso parejo” para que todos puedan competir bajo condiciones justas.

