Inglaterra enfrentará este domingo 5 de julio un doble desafío en los octavos de final del Mundial 2026: además de medirse ante Selección Mexicana, el conjunto europeo deberá sortear el rigor de los dos mil 240 metros de altitud sobre el nivel del mar que caracterizan a la Ciudad de México.
Los futbolistas británicos, habituados a competir a nivel del mar en la Premier League, experimentarán los efectos de la menor presión atmosférica. De acuerdo con estudios publicados por el Gatorade Sports Science Institute (GSSI), jugar en estas condiciones reduce la distancia total recorrida por los futbolistas en un promedio del 3.1 por ciento.
El impacto principal de esta situación recae en la hipoxia arterial (menor oxigenación en la sangre), la cual duplica los tiempos de recuperación tras esprints de alta intensidad y acelera la fatiga muscular durante los tramos finales del encuentro.
Además, la altitud ocasiona que el balón puede desplazarse con mayor velocidad y recorrer mayores distancias que en sedes ubicadas a menor altura.
Hay que recordar que Inglaterra en este mundial 2026 no ha jugado en sedes con altitudes mayores a 400 metros sobre el nivel del mar:
- Dallas, Texas ( vs. Croacia): 185 m sobre el nivel del mar.
- Boston, Massachusetts ( vs Ghana): 8 m sobre el nivel del mar.
- Nueva York/Nueva Jersey (vs Panamá): 0 a 10 m sobre el nivel del mar.
- Atlanta, Georgia (vs RD del Congo): 310 m sobre el nivel del mar.
Mientras Inglaterra busca dosificar su esfuerzo físico y priorizar la posesión para mitigar el ahogo, México llega adaptado a la altitud de la capital tras los casi dos meses de concentración.
Por estas razones es que la altura de la Ciudad de México puede ser un factor clave del juego de octavos de final del Mundial 2026 este dom ingo 5 de julio en punto de las 18:00 h tiempo del Centro de México.
El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, ha reconoció que la altitud de la Ciudad de México puede ser un factor que afecte a los jugadores.
“La altitud será una gran desventaja porque físicamente no podemos adaptarnos a ella. Simplemente requiere demasiado tiempo. Solo tenemos tres días entre un partido y otro”, refirió tras la victoria en 16vos ante RD del Congo.
“Físicamente es imposible adaptarse a la altitud. Es una ventaja enorme para México. Puede que encontremos más obstáculos, pero estamos preparados para afrontarlos. Es una circunstancia con la que tendremos que convivir y creo que hemos demostrado que estamos listos para hacerlo”, explicó.
Con información de López-Dóriga Digital
