Cuando si te capacitas lo presumes con orgullo

“Capacitarse no es delito… y tampoco presumirlo”

Siguen los ataques hacia Chihuahua y ahora el blanco es el alcalde Marco Bonilla. Todo esto después de que en la mañanera la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que actuar de manera coordinada y recibir capacitaciones policiales con el NYPD era prácticamente ilegal.
Incluso apostó al discurso de la división, comparándolo con “pleitos de primaria”, diciendo que hay quienes creen que lo extranjero es mejor y que aquí “no valemos”. Pero ese discurso parece más enfocado en dividir que en recordar la historia completa.
Y es que al propio alcalde le tocó recordarle algo muy simple: cuando AMLO fue jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, contrató a la consultora del exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, para asesorar la estrategia de seguridad pública de la capital.

En aquel entonces, los mismos que hoy critican y lloran por la supuesta “intervención extranjera” celebraban que se buscara experiencia internacional para mejorar la seguridad.

Porque siendo honestos, es completamente lógico que si alguien toma una capacitación, un curso o recibe una certificación, quiera presumirlo. Cualquiera coloca un reconocimiento en la pared con orgullo porque representa preparación, avance y mejora.
Y si se busca mejorar la seguridad, también es lógico buscar preparación con instituciones reconocidas. Ahí está el ejemplo del ISSCUU, la institución oficial encargada de la formación, capacitación y profesionalización de policías y bomberos del municipio de Chihuahua.