Internacional.- El gobierno de los Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en Los Ángeles, desplegando a 700 marines junto con efectivos adicionales de la Guardia Nacional, en respuesta a las crecientes tensiones sociales generadas por una serie de redadas migratorias recientes.
Según fuentes del Pentágono, el despliegue tiene como objetivo “garantizar la seguridad pública y apoyar a las autoridades locales” ante posibles manifestaciones y disturbios derivados de los operativos de control migratorio que se están llevando a cabo en distintas ciudades del país.
Diversas organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han criticado tanto las redadas como la militarización de las ciudades, advirtiendo que estas acciones pueden agravar el clima de miedo entre las comunidades latinas y de inmigrantes. “Estamos viendo una respuesta desproporcionada del gobierno ante demandas legítimas de respeto a los derechos humanos”, declaró un portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).
Mientras tanto, las autoridades locales han pedido calma a la población y han reiterado que cualquier protesta debe realizarse de forma pacífica. No se han reportado enfrentamientos graves hasta el momento, pero se mantienen medidas de seguridad reforzadas en puntos clave de la ciudad, como el centro cívico, estaciones de transporte y zonas residenciales con alta presencia migrante.
El gobierno federal no ha precisado cuánto tiempo permanecerán las tropas en la ciudad ni si habrá más despliegues en otras zonas del país afectadas por las redadas.

