Nacional.- “Las estaciones migratorias y estancias provisionales tienen un diseño carcelario, con pasillos, puertas, filtros, barrotes y rejas que cierran por fuera y, en algunos casos, con candado. Por ende, son instalaciones que se asemejan a centros penitenciarios, de privación de la libertad, de control y vigilancia, y que refuerza el paradigma criminal hacia las personas migrantes”, reporta la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
México está haciendo frente a las deportaciones masivas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con un Instituto Nacional de Migración (INM) que no está en su mejor momento, sin embargo, los 49 refugios oficiales tienen distintas condiciones de atención:
Entre las peores estancias migratorias se encuentran las de Huehuetlán (Chiapas), Gómez Palacio (Durango) y San Miguel de Allende (Guanajuato), mientras que en la lista de las mejor evaluadas están las de Tuxtla Gutiérrez (Chiapas), La Ventosa (Oaxaca) y Tapachula (Chiapas).
Apenas el año pasado, la CNDH publicó un informe sobre las condiciones de 38 estancias provisionales y 11 estaciones migratorias del INM. El reporte documenta que algunos centros tienen sus sanitarios al interior de los dormitorios, con ventilación insuficiente, lo que origina malos olores. Hay otros que no cuentan con agua caliente o cuyos baños no funcionan o les falta mantenimiento.
También hay dormitorios sin aire acondicionado, calefacción o ventilación suficiente para mitigar los efectos de climas extremos. Y aunque están dotados de literas o planchas de concreto con su respectiva colchoneta, “cuando no hay espacio en las literas, las personas duermen en el piso, sobre una colchoneta”. También se observó en algunas estancias la presencia de chinches, piojos y pulgas en la ropa de cama.
Asimismo, sólo la mitad de estos sitios cuentan con comedor o áreas exclusivas para que los migrantes tomen sus alimentos, mientras que en el resto “las personas alojadas comen en los mismos dormitorios, cerca de los baños, lo que, además de ser una condición indigna, puede generar focos de infección”.

