Los proyectos de infraestructura y programas sociales prioritarios del Gobierno de López Obrador presentan un alto riesgo de no ser rentables, son opacos en cuanto a contrataciones se refiere, están mal diseñados o se empezaron a construir antes de contar con todos los permisos ambientales y de factibilidad, y acumulan irregularidades en el gasto de más de 1 mil 500 millones de pesos en tan solo el primer año de la nueva administración.

Estas son algunas de las observaciones hechas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su tercera entrega de la Cuenta Pública 2019, en las que puso especial énfasis en los megaproyectos de infraestructura, como el Tren Maya o la Refinería Dos Bocas, y en los programas sociales ‘estrella’, como Sembrando Vida o Jóvenes Construyendo el Futuro.

Tren Maya: proyecto faraónico en riesgo de no ser rentable

En el apartado de megaobras, la ASF hizo hasta siete auditorías al Tren Maya en las que encontró que presenta riesgo de no ser rentable, que no fue consultado debidamente a la población indígena, que es poco transparente en la adjudicación de contratos de obra, y que tiene pendiente por aclarar 156 millones de pesos.

Dos Bocas: 75 mdp perdidos y en riesgo de inundación

La refinería de Dos Bocas en Tabasco, el principal proyecto del gobierno actual para lograr la “soberanía energética”, inició obras antes de concluir los permisos ambientales correspondientes, lo que provocó que no se tomara en cuenta el riesgo de inundación y erosión que tiene el terreno donde actualmente se construye.

Se desconoce si Santa Lucía será viable

En cuanto a infraestructura aeroportuaria, la ASF concluyó que la Secretaría de la Defensa Nacional no realizó las estimaciones suficientes para determinar la viabilidad del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, lo que impide conocer si el proyecto será realmente rentable.

Informacion aninalpolitico.