El polémico exdirigente del movimiento civil armado del Estado de Michoacán fallece tras dos semanas en terapia intensiva a causa del coronavirus.

José Manuel Mireles sobrevivió a las balas del narcotráfico, a un accidente aéreo y a la persecución del Gobierno de Enrique Peña Nieto. El hombre curtido en decenas de batallas ha perdido la lucha con el coronavirus tras 20 días en una cama de cuidados intensivos en un hospital. El líder de las autodefensas mexicanas, un carismático a la vez que polémico médico cirujano que tomó las armas en Michoacán para decir basta a los cárteles, se ha convertido en una víctima más de la covid en México. Mireles cambió hace algunos años las armas para volver a la política, que había ejercido en los años ochenta con algunos cargos para el PRI. En los últimos tiempos, sin embargo, había sido cercano a Andrés Manuel López Obrador y su movimiento. En agosto de 2019 se convirtió en subdelegado en aquel Estado del Instituto del Seguro Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (Issste). Esta institución ha confirmado la noche de este miércoles su muerte a los 62 años.

El viernes 6 de noviembre, Mireles informó que había dado positivo en la prueba para detectar el coronavirus. El médico había ingresado la noche anterior al área de cuidados intensivos en el hospital regional de Morelia. “Tenemos algunos síntomas, pero con muy buen ánimo”, escribió entonces en Twitter. Este domingo 22 de noviembre medios locales aseguraron que había fallecido por la tarde. La información fue desmentida por su hija. Sin embargo, la confirmación llegó poco después tras varios días de debatirse entre la vida y la muerte y estar inconsciente. El fallecimiento ha sido confirmado también por uno de sus hijos y su actual pareja. En Michoacán han muerto más de 2.180 personas por el virus desde que inició la pandemia.

Antes de ser ingresado al hospital, Mireles fue propuesto informalmente por un funcionario de la Administración de López Obrador como candidato al Gobierno de Michoacán, un Estado que acudirá a las urnas en 2021. Durante meses, el exvocero de las autodefensas se había convertido en un dolor de cabeza para el presidente y Morena, quienes de por sí sufren por sus posturas ante el activismo del movimiento feminista. En septiembre de 2019, Mireles llamó “pirujas” y “nalguitas” a las mujeres en dos eventos públicos. López Obrador defendió la permanencia del cirujano en el cargo público, pero lo conminó a ofrecer una “sincera disculpa”. Los dichos misóginos fueron castigados por la Función Pública, la secretaría que vigila el comportamiento de los empleados públicos.

Sin embargo, todos en Tepalcatepec llamaban con respeto “el doctor” a Mireles. Era el médico cirujano de la clínica rural de este pueblo, al oeste de Michoacán y muy cerca de Jalisco. Era una figura de autoridad en un municipio donde la presencia del Estado se fue erosionando desde que Felipe Calderón inició su guerra contra el narcotráfico. A partir de 2010, los cárteles fueron perdiendo ingresos por el tráfico de drogas. Para compensarlos, extorsionaban y secuestraban a ganaderos, agricultores de limón y aguacate y a comerciantes de varios municipios de la región michoacana conocida como Tierra Caliente. Hasta que una vez el médico, junto a otros hombres de diferentes regiones, dijeron no más.

Información. El pais